Beijing’08 (I). El Boicot

Ya es una realidad. Siete años han pasado desde aquel día en el que Pekín despertó de su sueño. Siete años para demostrar al mundo todo lo que prometió ser capaz de hacer, capaz de cambiar. Los juegos se conceden a ciudades, grandes capitales, pero esta vez, más que nunca, son los juegos de un país, son los juegos de China, más que de Pekín. Porque es la sociedad china, la economía china la que entra en juego. Un país con un crecimiento anual que ronda el 10% y con ansiedad por demostrar su potencial organizativo y capacidad de abrirse al mundo.

Los Juegos Olímpicos son siempre una gran oportunidad, un empujón, y China lo necesitaba. Por el 2008 también pujaban, entre otras, Sevilla y La Habana, pero cayeron pronto al no cumplir algunos de los requisitos. Pekín los cumplia todos, pero dejaba muchas promesas también. Promesas de las que ciudades como París y Toronto no tenian que preocuparse, pero China es diferente.

Grandes desigualdades, violaciones de derechos humanos, recortes de libertades, censura, importantes conflictos regionales, polución desmesurada en la capital…. un “debe” quizá demasiado extenso para 7 años.

Inmediatamente el poder chino emprende medidas para hacer de este país un lugar limpio y justo, además de convertirlo en una macro escuela deportiva para millones de posibles medallistas. Los niños desde muy pequeños son machacados para que la selección natural haga su trabajo y obtenga al gimnasta perfecto, al jugador completo, al atleta más rápido. Mientras, en la reconstrucción de Pekín intervienen cientos de miles de trabajadores provenientes de fuera de la capital, que por 5 euros diarios trabajan entre 10 y 12 horas, los 7 días de la semana. Extranjeros en su propio país, pues carecen de permiso de residencia en la capital, por lo que al terminar las obras deben volver obligatoriamente a sus pueblos de origen.

Durante unos años, la construcción de este gran escenario continúa sin grandes titulares, avanza con paso firme. Pero a medida que los juegos se acercan, afloran de nuevo todos los grandes problemas del gigante. La realidad se hace patente en todos los medios de comunicación y el mundo se echa las manos a la cabeza. Surgen todo tipo de plataformas en favor del Tibet, por supuesto repletas de ignorantes que se apuntan al carro del “Free Tibet” porque está de moda y que no tienen el menor conocimiento de causa. Las televisiones recogen las enormes desigualdades y denuncian el trato del gobierno hacia sus detractores. Vamos, lo mismo que había cuando se proclamó aquel “¡¡Beijing!!” en Julio de 2001, pero claro, había siete años por delante y en ese tiempo China se iba a convertir en una especie de mezcla entre Suiza y Finlandia, pero mejor aún.

Los gobiernos se hacen eco de la lamentable situación que anuncian los medios, y amenazan con no asistir a los Juegos. Francia sopesa seriamente el boicot, legisladores estadounidenses se pronuncian en la misma dirección, y estas potencias arrastran a su vez a muchos otros países. De repente, China es el fin del mundo y no nos habíamos enterado. Y ya sólo faltaban meses para la gran cita.

Antes de ayer fue la ceremonia de inauguración. Espectacular, como se esperaba. Posiblemente la mejor de la historia. Sarkozy saludaba desde el palco de autoridades, George Bush esgrimía un sonrisa de oreja a oreja y algo más de 230 delegaciones desfilaban por el estadio. Todo era perfecto, de ensueño.

Y es que es así como debe ser. Creo que la concesión de los JJOO a China a sido un error, pienso que necesitan algo más de tiempo. Pero una vez otorgado, no se puede estar saboteando el recorrido de una antorcha olímpica, no se puede jugar con la ilusión de los verdaderos protagonistas de esto, los deportistas. Hay que ir, dar ejemplo y luchar por la victoria, porque las medallas son del mismo oro en Pekín que en Atenas. Los problemas del país tardarán muchos años en solucionarse, y los Juegos Olímpicos seguirán siendo una mezcla de política, deporte y negocio durante mucho tiempo, pero Beijing’08 ha comenzado y la gloria olímpica también está en juego.

Anuncios

One Response to Beijing’08 (I). El Boicot

  1. jjcucu dice:

    Increibles imagenes kapichi y esperamos con ansia Beijing’08 (II) y un Beijing’08 (III) también porque no…

    Suerte a todos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: